Se halla entre los golfos de Aqaba y Suez, limita al norte con el mar Mediterráneo, y al sur con el Mar Rojo. La mayor parte de la población es de origen beduino. Desde la época faraónica el Sinaí fue el lugar del que se extraían las piedras preciosas y minerales como la turquesa, el cobre, el oro, etc. Pero el mayor interés del Sinaí se centra en sus limpias playas, sus bellas y altas montañas, y el monasterio de Santa Catalina.